MondeHaus nació de una convicción simple: los objetos que nos rodean deberían durar y significar algo.
El nombre une dos mundos del buen diseño —Monde (mundo, en francés) y Haus (casa, en alemán)—: «la casa del mundo», un hogar de piezas pensadas para heredarse.
Detrás de cada oso hay años de experiencia trabajando la fibra de vidrio: un material noble, resistente y versátil, normalmente reservado para piezas de diseño de alta gama. Decidimos ponerlo al servicio de algo entrañable —un oso— y convertir un símbolo universal de protección y calidez en un objeto de diseño contemporáneo.
Cada pieza se esculpe y se termina a mano en Guadalajara, México. Por eso no hay dos osos exactamente iguales: cada uno lleva las pequeñas huellas del trabajo artesanal que lo hacen único.
Bienvenido a la casa del mundo. Bienvenido a MondeHaus.